hacer hidromiel de calidad
agosto 27, 2020/Miel
  • By raquel fernandez

Si eres un apasionado de la mitología y la historia de los vikingos, probablemente habrás escuchado hablar sobre la hidromiel: Una bebida fermentada elaborada con miel y agua. Su elaboración es muy sencilla, pero para hacer hidromiel de calidad hay que tener en cuenta una serie de consejos y recomendaciones. La más importante, no escatimar en la calidad de los ingredientes y comprar miel pura. Ya que de ello dependerá en gran medida el sabor final de esta bebida.

Breve historia de la hidromiel

La hidromiel está considera una de las bebidas alcohólicas más antiguas de la humanidad. Ya que aunque se suele asociar a los vikingos y los castillos medievales, lo cierto es que diversos documentos sitúan su elaboración en tiempos anteriores a la antigua Roma.

Por ejemplo, Aristóteles (s. IV a.C) en sus Metereológicos y poemas mitológicos griegos (s. VIII a.C.) cuenta que en la Edad de Oro de la Grecia Clásica esta era la bebida preferida: probablemente el Néctar y la Ambrosía que consumían los dioses del Olimpo fuesen hidromiel. Aunque la prueba escrita más antigua que hace referencia a esta bebida se encuentra en la India, aproximadamente en el año 1400 a.C. En el libro sagrado del Rigveda puede leerse:

«Advaryus, prepara las dulces libaciones, y lleva el bello y brillante zumo al Dios Väyu.

Como nuestro sacerdote, sé el primero en beberla: te damos a ti el hidromiel para que te regocijes».

Si nos centramos en las pruebas arqueológicas de presencia de hidromiel, tenemos que viajar hasta la prehistoria. Concretamente en China encontramos la primera prueba en un recipiente del año 7000 a.C. Aquí aparecieron los restos químicos de una bebida fermentada más antiguos del mundo.

¿Cómo se fabricaba antiguamente la hidromiel?

Actualmente contamos con muchas facilidades para hacer hidromiel de calidad. ¿Pero cómo era esta elaboración en la antigüedad?

El hidromiel se consigue fermentando miel, tras mezclarla en agua para facilitar el proceso. La protagonista de este proceso es la levadura (una especie de hongo microscópico), tal y como ocurre en la elaboración de la sidra.

A día de hoy, para hacer hidromiel de calidad se utilizan cepas de levaduras especializadas. Pero estos microbios no se descubrieron hasta el s. XVII. Por lo que sus artesanos no comprendían exactamente cómo su miel se convertía en néctar divino al mezclarla con agua.

La miel, al ser un antiséptico natural, no contiene levaduras salvajes. De ahí que Columella (agrónomo romano del siglo I d.C.) nos recomendase dejar la mezcla de agua y miel al sol durante 40 días. Esto daba tiempo a las levaduras salvajes que flotaban en el aire a posarse y «colonizar» el rico mosto de agua y miel. Aunque probablemente se desconocía que esto era exactamente lo que pasaba, así como que también se daba tiempo a otros microbios a medrar en su hidromiel, lo cual podía hacer que se estropease y adquiriese un sabor avinagrado o fuese peligrosa de consumir.

Ingredientes necesarios para hacer hidromiel de calidad

Los principales ingredientes de la hidromiel son la miel, el agua y la levadura. Pero al tratarse de una bebida tan antigua, que se ha elaborado en tantas partes diferente del mundo, existe una amplia variedad de clases y estilos. Por ejemplo, a su elaboración podemos añadir frutas, frutos del bosque, especias, hiervas aromáticas e incluso otras bebidas fermentadas como el vino o el mosto de cerveza.

Tras adquirir una miel de calidad, es el momento de hacerse con los nutrientes para levadura. Los más comunes son el fosfato de amonio, fosfato diamónico o potásico y el carbonato de potasio entre otros.

Aunque lo mas sencillo y práctico es comprar en tiendas especializadas unos paquetes ya preparados donde vienen especificada la cantidad necesaria. Por norma general, la dosis será de unos 5g de nutrientes para 10 litros de mosto. También se puede utilizar polen como nutrientes para la levadura.

En cuanto a la levadura en sí, deberemos utilizar una específica. Ésta tendrá que soportar un gran contenido alcohólico. Las más adecuadas son las levaduras utilizadas para fermentar vinos, champagne o cerveza. Aunque en el mercado también encontramos levaduras específicas para hacer hidromiel.

Para no hacer muy extenso este post, os seguimos contando cómo hacer hidromiel de calidad en la próxima entrada de nuestro blog. ¡No te la pierdas, nos vemos la semana que viene!

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